miércoles, 4 de julio de 2012

¡Cuanto cuesta decir no!


Cuando tratamos de agradar y complacer a otros es difícil decir “no” ante algo por lo cual no nos sentimos cómodos. Existe un malestar y miedo, malestar por aceptar algo que no se quiere y miedo al conflicto y al rechazo.
¿Cuántas veces no aceptamos algo q le corresponde a otros?
Queremos hacer las cosas bien, deseamos que se nos retribuya el esfuerzo, queremos que nos amen y que no nos abandonen, añoramos la paz y deseamos que los demás nos perciban como seres positivos, y gracias a eso, aceptamos y permitimos todo.
Nadie puede ser feliz cuando sólo cumple los deseos de otros y no obedece al bienestar propio.
Cuando aceptamos todo nos sentimos en desventaja. Cómo sí nos tocara por obligación hacer algo que no queremos. Pensamos que nadie valora nuestras acciones, que debemos aceptar lo que no nos gusta porque sí decimos “no”, perderemos amigos, trabajo y buenas relaciones.
Lo paradójico es que de este modo nos estamos atacando, y estamos dándole más importancia a los deseos de los demás. Cada vez “que no decimos no” y permitimos que otros decidan por nosotros y estamos regalando nuestra libertad.
Cuando algo nos hace sentir inseguros, es mejor pedir un tiempo para pensar. Las personas muchas veces desean que respondamos rápidamente, es más, tratan de manipular nuestra respuesta, pero sí la propuesta no nos sirve.
Decir que no, es una forma de poner límites, es una forma de dar el mensaje de: “Yo me amo, me respeto y no hago nada sin que libremente lo decida”
Los seres humanos necesitamos poner límites, necesitarnos sentirnos dueños de nuestro destino. “NO también es una respuesta”

0 comentarios:

Gracias por su comentario!. Por favor sea respetuoso/a.

Mujeres Ahora

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More

 
Derechos Reservados. Prohibida la réplica total o parcial sin una previa autorización. Adaptador por: Esteban Matach